La sabiduría del califa
En la antiquísima ciudad de Bagdad, un mendigo, pobre entre los pobres, sobrevive apenas con un mendrugo de pan por semana, pero sostiene su cuerpo a través de otros estímulos: los olores. Así, acude a la puerta de uno de los mejores restaurantes del lugar y permanece durante largo rato aspirando los olores de los más exquisitos manjares. Una vez satisfecho, se dispone a irse. Pero no iba a ser tan sencillo: el dueño del restaurante le exige lo que considera un justo pago, pues los olores que disfruta el...



