FORMACIÓN

¿Cómo cuido la voz de mi hij@?

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Es importante cuidar la voz de nuestros hijos, ya que puede ser signo de una lesión vocal, se produce un sobreesfuerzo vocal debido al aprendizaje incorrecto de la emisión vocal y puede crear incluso tensión familiar. Se debe saber que incluso hablar poco al día, puede producir una ronquera. Si nuestro hij@ padece de esta “disfonía”, al disminuir los abusos vocales la ronquera mejora. Un niño que vive en ambientes ruidosos, canta o estudia solfeo, grita mucho y con enfados, padece catarros y su audición es deficiente, correrá riesgo de padecer un trastorno de voz.

Para prevenir los problemas de voz en niños, propongo una serie de consejos:

Controlar los chillidos: enseñándole a observarse cuanto y cuando chilla. El objetivo será disminuirle la cantidad de chillidos y enseñarle a chillar.
Lubrificación: hidratación vocal. ¡Beber mucha agua!
Controlar sus conflictos emocionales: enseñarle a autocontrolarse, moderación en sus respuestas y control en las discusiones familiares.
– Es importante que exista un control del médico especialista (ORL) junto con el logopeda.
Utilizar un modelo correcto en la emisión vocal: hablar con pausas, con melodía, moviendo la lengua…
Darle normas: decirle que no chille, que no hable…
– Si estas maniobras no dan efecto, el logopeda pasará a una terapia vocal basada en hablar sin esfuerzo y atención auditiva a su voz. Es la llamada terapia de “Eufonia vocal”.

Los niños deberán de seguir las siguientes pautas sobre higiene vocal:

AMBIENTALES: – Dormir y descansar en ambiente ventilado, no demasiado caldeado, ya que puede resecar la garganta. – Dormir diariamente las mismas horas. – Hablar en lugares poco ruidosos; evitar el ruido excesivo o la música muy alta. – Cuando esté encendida la calefacción, colocar recipientes con agua en los radiadores. – Evitar cambios bruscos de temperatura y corrientes de aire fresco. – Evitar áreas polvorientas y de humos.

– Evitar la inhalación de tóxicos: disolventes, irritantes…

FONATORIAS: – Aumentar la intensidad cuando sea necesario, sin forzar la garganta. – Practicar actividades deportivas y salidas al aire libre. – Realizar una respiración correcta. – Vocalizar adecuadamente al hablar, evitando pronunciar con la boca ocupada: con chicles… – Nunca gritar al hablar. No forzar la voz. – No hablar de forma forzada. – Evitar forzar los músculos dela cara, cuello, garganta y hombros. – Intentar quedarse sin aire a mitad de frase o en fase de inspiración. – Evitar el reposo vocal a no ser que sea prescrito por el médico. – No competir con un ruido excesivo.

– Evitar ruidos impropios de la voz: gritar, reír demasiado fuerte…

PERSONALES: – Mantener una buena alimentación. Tomar alimentos ricos en potasio y fósforo: como patatas, fruta, sobre todo plátano; carne preferentemente de vaca, y tomate – Regularidad en la defecación. – Beber bastante agua todos los días. – Mantener una postura correcta; cabeza recta, hombros relajados y hacía atrás, respiración adecuada. – Mantener las fosas nasales descongestionadas. Limpiar con suero fisiológico, aguamarina… – Anular factores irritativos para las cuerdas: alimentos que provoquen reacciones alérgicas como urticarias, eccemas. – No realizar comidas copiosas y demasiado condimentadas.

– No tomar bebidas ni muy frías ni demasiado calientes.

Cuide la voz de su hijo, es el más bello instrumento del ser humano.

Rehabilitación en infantil y juvenil mediante terapia de logopedia y psicopedagogía.
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